miércoles, 14 de marzo de 2012

Espacios compartidos, la ciudad de los muertos

Las ciudades crecen, crece la miseria, el éxodo rural, la especulación inmobiliaria, la diferencia entre los ciudadanos, actualmente todo crece, menos el nivel de vida de las familias.

Todo eso dentro de un país gobernado por unos políticos que no han sabido ver las necesidades de la población, las necesidades más básicas, sabiendo que los ciudadanos no pueden obtenerlas, simplemente porque no hay recursos y porque ellos mismos han creado falsas expectativas. Han creado la miseria y han instalado la corrupción como la esencia del contrato social.

Y no, no hablo de España, hablo de Egipto. Si en Egipto se mezcla toda la miseria, el éxodo rural, la especulación, la corrupción,… y se plasma en el territorio tiene como consecuencia, no solamente un desorden urbano y viviendas degradadas, sino la mayor necrópolis habitada del mundo, donde alrededor de 2 millones de personas (según un estudio elaborado en 2008) viven en las 5 grandes necrópolis que hay en la capital egipcia, en El Cairo. Aún así los mausoleos invadidos en El Cairo distan del paisaje de indigencia de las grandes ciudades. Son espacios más o menos ordenados y con más o menos recursos y equipamientos para vivir (con panaderías, mercados, tiendas, cafeterías, escuelas, etc.) Estas necrópolis se encuentran divididas a su vez en varios cementerios, organizadas al estilo de una metrópoli.

Todo ello está más o menos organizado de la siguiente forma:

-  Hay varios barrios dentro de ellas. En cada uno hay un cierto número de tumbas que han de mantenerse de lo cual se ocupa un sepulturero.

-  De lo vivos que habitan en el lugar se encarga el “Mu’allen” una especie de jefe del sector (mitad portero, mitad agente inmobiliario), que tiene como función principal cobrar a los ocupantes de los alquileres de “sus casas” (menos de 10$ al mes) y entregarles el dinero a los propietarios. Aunque este sistema de renta no siempre se cumple.

Aunque estén dentro de un cementerio habitado, los barrios están dotados de los habitantes de estos lugares, saben que al vivir allí violan la Ley, pero no están dispuestos a salir de sus casas, hasta que el gobierno no les otorgue una solución de vivienda.

El Cairo

jueves, 1 de marzo de 2012

¿Alguien relacionaría un atolón con el daltonismo?

El estado de Pohnpei (anteriormente denominado Ponape y aún más anteriormente Bonabí) forma juntamente con otros tres estados, los Estados Federados de Micronesia).


El estado de Pohnpei tiene una extensión territorial de 346 km², está constituido por una isla principal (Pohnpei), 161 pequeñas islas y atolones.

Un atolón es una isla coralina oceánica, normalmente tiene forma de anillo más o menos circular. También se entiende como atolón al conjunto de islas pequeñas que forman parte de un arrecife de coral, con una laguna interior que comunica con el mar. Así como explica Wikipedia, los atolones se forman cuando un arrecife de coral crece alrededor de una isla volcánica, a medida que la isla se va hundiendo en el océano.


Bueno pues, en Pohnpei se encuentra el atolón de Pingelap. Localizado a varios cientos de kilómetros al este de la isla principal. Esta pequeña isla fue sacudida por el tifón Lengkieki en 1775 que mató al 90% de la población, dejando únicamente unas 20 personas con vida. Uno de los supervivientes es un antepasado común de los que actualmente sufren acromatopsia, enfermedad que se puede padecer en comunidades con baja variabilidad genética. La acromatopsia es un tipo de daltonismo, y de los más raros, ya que se caracteriza porque sólo se ve en blanco y negro. Es tan raro que únicamente se da en una de cada 30.000 personas. Actualmente la isla tiene unos 200 habitantes y 57 de ellos, son daltónicos!